Desde el año 2019 hemos colaborado con diversos proyectos que ya se estaban llevando a cabo en Tanzania. A través de la realización de diferentes eventos hemos conseguido recaudar fondos para apoyar la construcción de la  escuela de educación infantil St. Joseph en  Ukerewe y de un orfanato de niños con albinismo en la región de Bunda, ayudando además físicamente en el desarrollo de ambos durante los periodos de voluntariado en Tanzania.

Sin embargo, en julio de 2022, animados por la persona que nos dio a conocer Tanzania por primera vez, y en la que se sustenta nuestro proyecto, nos propuso cambiar nuestro  enfoque: en lugar de simplemente continuar proyectos ya iniciados, nos sugirió comenzar un nuevo proyecto desde cero, haciéndolo completamente nuestro. Este fue el germen del Proyecto Muhula, el principal proyecto que tenemos en marcha ahora.

Terreno destinado al proyecto Mwiboma

Orfanato de San Francisco de Asis en Bunda

El Proyecto Muhula nace para responder a una necesidad real de una comunidad rural en Tanzania: el acceso a una educación cercana, estable y de calidad para los niños y niñas de la zona.

Muhula es un pueblo formado por varias comunidades dispersas, situado a más de 70 kilómetros de la parroquia más cercana. En los últimos años, el crecimiento de la comunidad y la falta de infraestructuras básicas han puesto de manifiesto la necesidad de contar con espacios propios que permitan atender mejor a las familias, tanto en el ámbito social como educativo.

Dentro de este contexto, el proyecto contempla la finalización de un templo parroquial y la construcción de una pequeña residencia para los sacerdotes que atienden a la zona. Sin embargo, el eje principal del proyecto es la construcción de un colegio de educación infantil y primaria, destinado a niños a partir de los 4 años.

Actualmente, gracias al apoyo de TUMSA y a la colaboración con la diócesis local, ya se han iniciado las obras de las dos primeras aulas del colegio. El proyecto está diseñado como una iniciativa progresiva, que contará en total con siete aulas, un bloque administrativo, baños y una cocina para ofrecer desayuno y comida a los alumnos.

El objetivo es comenzar las clases en el curso académico 2026 con un primer grupo de niños y profesores, e ir ampliando el centro a medida que se disponga de los recursos necesarios. Desde el inicio, el colegio está concebido como un espacio abierto a todos los niños del pueblo, sin distinción de religión, origen o condición social.

Más allá de la construcción del edificio, el Proyecto Muhula apuesta por una educación basada en valores, dignidad y servicio a la comunidad. A largo plazo, se prevé que el colegio pueda sostenerse mediante pequeñas iniciativas locales, como proyectos de agricultura y ganadería, y con el apoyo de personas y entidades comprometidas con la educación.

Para TUMSA, este proyecto representa una forma concreta de apoyar a una comunidad en su desarrollo, poniendo la educación en el centro como herramienta de futuro y transformación.